“Conocer es apreciar” esta máxima es aplicable al mundo de la enología.  El punto de partida para hacerse de una cava de vinos es el conocimiento.  Pero este aprendizaje no debe ser meramente teórico, degustar el vino, viajar y probar otras variedades a la par de comenzar a invertir en vinos y en mejores cavas, ya que el almacenamiento es primordial para apreciar y conservar las características de las etiquetas de las principales regiones del mundo que se coleccionan.